14 de agosto de 2010

"Por eso la mayoría de los seres humanos vive tan irrealmente; porque creen que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, desde luego. Pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría”

Herman Hesse.


Se dio cuenta que el amor era un sitio para huir. Un punto ciego donde nadie percibía que nunca fue feliz. Sin embargo cuidó de él, de los ataques exteriores y de los miedos que la circundaban. Intentó escapar, pero no lo hizo a cambio de creerse segura. Eligió las paredes, la manera sosegada de ver el mar desde la orilla, no supo de olas y desatendió el secreto de los caracoles. El mundo transcurrió por afuera de sus brazos. Sólo una tarde alcanzó a rozarlo aunque abandonó el ensayo por espanto. Pasaron los años y ella siguió ahí, como un árbol majestuoso que va perdiendo las hojas. No logró dibujar corazones sin que la mano le temblara, sin embargo, hizo malabares para no percibir el derrumbe.

Lo cierto es que un día lloró y ya no pudo detenerse.



3 de agosto de 2010

“Las cosas suelen suceder antes de que uno haya pensado si convenía o no que sucedieran, y cuando ya están ahí, no hay más remedio que convencerse de que eran necesarias” Andrés Neuman

Se desploma al costado de sí misma siendo su sombra y sus sentidos, todos, fragmentos de un mismo esqueleto.
Suele latir de corrido mientras piensa espiralada salvarse de alguna catástrofe.
Las causas resultan pretextos cuando el humo confunde caminos con atajos, sin embargo, vuelve a creer en las aves que emigran de cielo buscando nirvanas.
Urgente, es su forma de esconder las manos para evitar alcanzar la salida, pero queda un espacio, entre su piel y su sangre, donde guarda arrugada, una pequeña pero cierta esperanza.

23 de julio de 2010

"Quisiera estar en otra parte, mejor en otra piel, y averiguar si desde allí la vida, por las ventanas de otros ojos, se ve así de grotesca algunas tardes"

Angel González


El cielo se prende fuego y llueve la tierra de cara al sol. El viento hiere con lanzas tibias y no hay quien traduzca al mundo en la oscuridad.
Oprimo los dientes y aprendo a no llorar cuando veo que la luna se deshace en mis manos, pero me dan ganas de gritar tu nombre para culparte.
Por qué no me detienes cuando salgo corriendo de quererte, de heridas chorreando de pena, de manos sujetas y océanos de piedra.
Un puñado del mundo arrojado a mi costado, como si fueran perdigones de soledades o de recuerdos.
Decenas de pájaros tragan las pruebas y vuelan ciegos hasta estrellarse de culpa. Los niños preguntan por Dios y sonríen cuando alguien les mencione la fe -aunque ya habrá espacio para desechar las falsedades-.
Almaceno ilusiones y por enésima vez me declaro inocente de robarle temores a mis ojos.
La cicatriz que tanto pasó de largo hoy se detiene obligándome a llorar.
Creo que ya es tiempo de gritar “embustero” sin salir corriendo a mis espaldas.

15 de julio de 2010

Quizá volvamos a tropezar,
pero allí donde me abandonaste
no volverás a encontrarme
                                                  Bertolt Brecht


Empezó a quererlo como a una casa abandonada y se asfixió buscando un hueco por donde respirarlo. Trató de estabilizar la emoción de sentirse ajena pero se volvió tan lejana que ya ni siquiera lo reconoció. Le faltaba el oxígeno y en su cautiverio ya todo le daba lo mismo.
Perdió la pista mientras olvidaba su nombre en algún descuido, fue la forma de quejarse cuando lo vio correr a sus espaldas.


4 de julio de 2010

Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos(...) Julio Cortázar

Te caíste de la casita del árbol y llorabas a los gritos mientras las gotas de sangre caían por tu remera… y yo que tanto sufría por tus heridas prometí que si te calmabas te regalaba mi bicicleta azul. Era cierto, te quería, pero darte mi bicicleta azul era mas un cumplido que una verdad. Dejaste de llorar y me la pediste. Te la di, aunque ese día a los 8 años aprendí que no se prometen juguetes en nombre del amor.